Resumen

El propósito de este artículo es generar una reflexión sobre la racionalidad o la irracionalidad de la libre valoración de la prueba en relación con la sana crítica racional. Surge así la interrogante de si a la hora de la valoración de las pruebas, el juez, de la mano de la sana crítica racional, ha logrado sustituir las creencias por el conocimiento. Se pretende contestar la pregunta planteada en el sentido de determinar si las creencias han sido sustituidas por el conocimiento objetivo, o si por el contrario, las creencias son la fuente primaria sobre la cual toma sus decisiones el juzgador al valorar la prueba.