Abstract

Existe una vasta área de síntomas y fenómenos que se manifiestan en el organismo, que conciernen tanto a la clínica médica como a la clínica psicoanalítica. Ambas abordan lo patológico a través del síntoma, pero recortan distintos reales y proponen incidencias y tratamientos diferenciales del cuerpo y del goce. En consecuencia, resulta necesario abordar un estudio diferencial de la noción de síntoma, organizado en torno al signo-semiológico y en torno a la letra respectivamente. La clínica psicoanalítica no se opone ni excluye a la clínica médica; sino que por el contrario, la continúa. El psicoanálisis restituye la condición de verdad y de goce del síntoma que el discurso de la ciencia elide. Los saberes hacen sistema y los discursos compiten. No hay intersección posible entre medicina y psicoanálisis sino en el espacio de inconsistencia de saber, del límite del saber de uno y otro.