Resumen

El sistema nervioso está dividido en un sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico y el sistema nervioso autonómico. Este sistema autónomo cumple funciones claves en la homeostasis, la adaptación y otras múltiples funciones autoregulatorias. El sistema nervioso autonómico a su vez se clasifica en una división simpática y otra parasimpática, ambas conformadas por una neurona pregangliónica y una posgangliónica. Centros a nivel central regulan las dos divisiones. Los trastornos del sistema nervioso autonómico se pueden manifestar de múltiples maneras, y se clasifican respectivamente en estructurales y funcionales según tengan o no lesiones anatómicamente reconocibles. La hipertensión arterial supina se caracteriza por una presión arterial elevada en dicha posición y si bien es cierto no se ha logrado documentar un daño a órgano blanco de la misma severidad como en la hipertensión arterial crónica, su importancia radica en que es común en pacientes con desórdenes autonómicos y aún más si estos reciben tratamiento por hipotensión ortostática. El tratamiento de la hipertensión arterial supina radica en una serie de medidas no farmacológicas y farmacológicas que tienen el objetivo de sopesar el riesgo de caídas, síncopes y tener tolerancia ortostática contra el posible daño a órgano blanco producido por los niveles elevados de la presión arterial.

Palabras clave: Autonómico, SNA, Disautonomía, Hipertensión arterial, Hipertensión supina