Resumen

La clorpromazina es un antipsicótico que se comenzó a utilizar en los años 50. Se ha descrito el desarrollo
de una pigmentación azul-grisácea como un efecto secundario inducido por fototoxicidad. La flufenazina
es un derivado de fenotiazidas que parece ser hasta 40 veces más potente que la clorpromazina. Este caso se trata de una paciente 55 años con diagnóstico de esquizofrenia indiferenciada quien se encontraba con un tratamiento prolongado con dichos medicamentos quien se presentó en nuestro servicio con una hiperpigmentación azul-grisácea en áreas foto expuestas y una opacidad corneal llamativa. Otros causales fueron descartados.

Palabras clave: Clorpromazina, flufenazina, fenotiazinas, hiperpigmentación