Resumen

El hiperparatiroidismo posterior a trasplante renal es una entidad prevalente en esta población, genera un efecto negativo sobre el injerto renal, presentando un mayor riesgo de disfunción del injerto, además le confiere riesgo de fractura, de calcificación vascular y mortalidad; el manejo adecuado de esta entidad es imperativo para minimizar los efectos secundarios. La paratiroidectomía genera una disminución documentada del 25% de la tasa de filtración glomerular basal en las diferentes series revisadas. Sobre la sobrevida del injerto la evidencia es contradictoria, algunos estudios indican que genera una disminución de la sobrevida del injerto, mientras que, en otras series no se documenta alteración de la sobrevida del trasplante. Parece ser el método tradicional más efectivo para el control de la paratohormona y calcio. El manejo farmacológico con cinacalcet impresiona presentarse como una alternativa adecuada en el manejo de la hipercalcemia por el hiperparatiroidismo sin adenoma documentado, logra un adecuado control del calcio, sin embargo, no es tan adecuado para el control de la paratohormona, no hay alteración propuesta sobre la función renal o sobrevida del injerto. Por tanto, impresiona que se debería considerar el manejo farmacológico en los pacientes con hiperparatiroidismo pos trasplante renal, al menos por un año, y reservar la paratiroidectomía solo en aquellos casos con adenoma documentado o con falla al tratamiento con cinacalcet.