Resumen

Los cálculos renales son concreciones de diferentes sales minerales incorporadas en una matriz orgánica, que se originan en el riñón o en las vías urinarias superiores. Existen diferentes tipos según su componente principal, siendo los cálcicos los de mayor prevalencia. La incidencia es mayor en hombres de edad media y tienen un alto riesgo de recurrencia. Entre los factores de riesgo más importantes están las alteraciones en la concentración urinaria de minerales, el síndrome metabólico y el bajo consumo de agua. La tríada clásica de dolor, hematuria y bacteriuria constituye la manifestación clínica más frecuente; sin embargo, la mayoría de los casos son asintomáticos. El gold standard para el diagnóstico es la tomografía axial computarizada (TAC) sin medio de contraste. Respecto al tratamiento, este incluye el abordaje farmacológico con antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y manejo quirúrgico según el tipo de lito. Entre las complicaciones más importantes están la insuficiencia renal aguda (IRA) y la enfermedad renal crónica (ERC), las cuales provocan importante morbimortalidad; por lo cual su prevención mediante una correcta hidratación, dieta hiposódica, reducción del consumo de proteína animal y el consumo normal de calcio es de vital importancia.