Resumen

El presente artículo trata de la caracterización del Estado que se reconfiguró en la primera década del presente siglo en la Argentina, como una reedición actualizada (o modernizada) del Estado social de este país. Esta caracterización se sostiene en el análisis de dos cursos de acción de la política socio-laboral, que definen un ciclo político:

1) la reposición del carácter de “trabajo normal” del empleo de tiempo completo, por plazo indeterminado y con los beneficios de la seguridad social, que hace de esta última (la seguridad social) el núcleo principal de la política socio-laboral;

            2) Pero (esto es lo que corresponde al otro curso de la acción) con la particularidad de que, al mismo tiempo que se mantiene el esquema clásico de la Seguridad Social en Argentina (sostenido en aportes y contribuciones) algunas medidas sortean este esquema basado en la contratación formal, permitiendo la ampliación de la base de población protegida, al incorporar a trabajadores ocupados informalmente o prescindibles para la producción en el mercado “moderno”. No obstante ello, los fundamentos ideológicos y discursivos de la política socio-laboral reponen siempre la expectativa de volver a alcanzar plenamente un estado de “trabajo normal” para el conjunto de la población trabajadora.