Resumen

El continuo envío de franciscanos a las Indias españolas entre 1577 a 1620 era una prueba de su necesidad para la  consolidación del Imperio, sobre todo en los lugares donde no había tanta presencia de autoridades laicas. Los comisarios fueron, al menos entre los franciscanos, los encargados de traer a Indias misioneros de los distintos conventos y casas de formación de la Metrópoli en la Península Ibérica. El número de franciscanos que llegaron a Indias prácticamente duplicó a los dominicos, sus más cercanos antagonistas. En este contexto se realizara una aproximación de los 40 grupos de franciscanos que vinieron al virreinato del Perú de los 133 grupos, enviados a América y Asia entre 1577 a 1620. Algunos  religiosos de estos grupos se convirtieron en obispos, cronistas e incluso santos.

Palabras clave: colegios, conventos, franciscanos, Perú, Metrópoli, siglos XVI y XVII