Resumen

La tendencia ascendente de la violencia urbana, estimada en un 4% alrededor del mundo en los decenios de 1980 y 1990, está provocando cambios importantes en el paisaje y en la vida diaria de la zonas urbanas. En muchas ciudades, el miedo a la violencia ha alejado a la población de los transportes, las calles y los espacios públicos. Las calles donde solían jugar los niños y congregarse los vecinos, y por las que paseaba la gente, se utilizan ahora mucho menos.