Resumen

En este artículo reviso temas de mi artículo “¿Puede Frege formular el Puzzle de Frege?”. Comienzo discutiendo nuestra conexión con los nombres propios que empleamos, y explico por qué continúo pensando que el estatus epistémico de las oraciones verdaderas de identidad que contienen nombres no es enigmático. Concluyo con algunas observaciones respecto de por qué pienso que los defensores de la concepción de la referencia directa de los nombres deberían aceptar esta posición.