Resumen

El artículo defiende una tesis central: La mentira es tan poderosa y persistente en la cultura –contra todas las reglas morales que buscan anularla– porque ella encuentra su raíz más fuerte en las pulsiones básicas de los seres humanos: placer, amor y odio. El trabajo desarrolla, adicionalmente, una suerte de taxonomía de la mentira y sus distintas teorías. Se delinea una especie de “ética realista” sobre el tema.