Resumen

A causa de su militancia en el partido socialista, el poeta canario Domingo López Torres (1910-1937) murió asesinado en los inicios de la Guerra Civil española tras permanecer varios meses en prisión. Su compromiso no sólo fue político, sino también literario. Enemigo de todo tradicionalismo, simpatizó con aquellas tendencias estéticas renovadoras que incorporaban los estilos, las ideas y conductas más progresistas de la Europa de los años 30, llegando a desempeñar un papel vital en el proceso de recepción del surrealismo en la isla de Tenerife. Este artículo describe el paulatino acercamiento de López Torres al movimiento vanguardista liderado por André Breton. Con ese objetivo se analizan sus dos obras fundamentales: Diario de un sol de verano y Lo imprevisto, ambas inéditas hasta 1987 y 1981, respectivamente. Mientras el primer volumen, escrito hacia 1929, conecta con los principios del Ultraísmo, con el regionalismo postulado por su paisano Pedro García Cabrera, con la 'poesía pura' de Juan Ramón Jiménez o con las facetas neopopulistas de García Lorca y de Alberti, el segundo, compuesto en la cárcel de Fyffes poco antes de morir, revela ya el uso de imágenes y procedimientos abiertamente surrealistas.
Palabras clave: poesía, Surrealismo, literatura canaria, López Torres-Domingo