Resumen

El 23 de abril del 2019 a las 21:08, se observó un bólido en una dirección sureste a noroeste en el centro-norte de Costa Rica, registrado por cámaras. En San Carlos se reportó un sonido explosivo (fragmentación en la atmósfera), y luego se dio una lluvia de meteoritos en los distritos Aguas Zarcas y La Palmera de San Carlos. El primer fragmento (1071 g) fue recuperado en una vivienda en La Caporal de Aguas Zarcas, a la que le horadó el techo, se rompió en algunos pequeños fragmentos, para un peso total de 1152 g. En los días siguientes, hacia el noroeste de Aguas Zarcas, en La Cocaleca, Santa Rosa, La Palmera, y alrededores, se recuperaron fragmentos con peso desde <1 g hasta el mayor de 1875 g. El total recuperado se estimó en casi 30 kg. El área de caída tiene una forma de elipse orientada SE-NW, de ~6,5 km por 3 km. Se propuso el nombre Meteorito Aguas Zarcas, que fue aprobado por la Meteoritical Society el día 30 de mayo. Las masas principales por encima de ~50 g, muestran regmagliptos (muchos con superficies iridiscentes). Otros fragmentos tienen formas de gota, plato, elípticos, patrones aerodinámicos, y de domo frontal. El interior de los especímenes analizados muestra cóndrulos en porcentajes variables, una matriz gris oscuro a negro, inclusiones ricas en calcio y aluminio (CAI), cristales submilimétricos de plagioclasas, piroxenos, olivino, y hojuelas metálicas o de sulfuros. La superficie de fusión es muy evidente, presenta microfracturas, es levemente magnético y tiene un olor orgánico particular. Los análisis químicos e isotópicos llevados a cabo por las universidades de Costa Rica, Arizona y Nuevo México, entre otras, y las características texturales observadas y geoquímicas analizadas, lo clasifican como pétreo condrítico carbonáceo, del tipo CM2: minerales hidratados, en medio de una matriz fina, componentes con carbón, sulfuros con níquel, con características muy similares en composición general e isotópica de oxígeno similares a los valores solares. Los condritos carbonáceos solo constituyen ~4% del total de los meteoritos recuperados en la Tierra, y preservan la composición geoquímica, isotópica y mineralógica de los primeros millones de años de historia del Sistema Solar, lo que hace que el evento de Aguas Zarcas sea extraordinario y de gran interés científico a nivel nacional e internacional.