Resumen

Enmarcada en una dinámica económica tendiente al capitalismo global permanece una panadería tradicional que conserva ciertas particularidades como son el proceso de elaboración y cocción del pan, donde se privilegia el trabajo manual del artesano panadero y el uso de leña en un horno abovedado de ladrillo comúnmente denominado “calabacero”. La Rosita sigue alimentando a las familias leonesas que identifican a este pan como el tradicional de León y acuden cada noche a comprarlo y compartirlo en la cena con los suyos, haciendo del acto de comer un acto de socialización que posiblemente conserve rasgos de comensalía anteriores a las formas impuestas por el modelo hegemónico imperante en la localidad. A partir del diálogo histórico-antropológico y de la metodología ETNOAI1, nos acercamos a esta realidad social para dar cuenta de ella como una forma de resignificar el consumo del pan tradicional más allá de las definiciones desde una política económica hegemónica que no alcanza a abarcar todas sus categorías de análisis, pues toda práctica cultural debe contrastarse entre sí y frente a lo impuesto para no limitar su comprensión y valoración, la respuesta a su permanencia quizás esté en la identidad íntima de los consumidores del pan.
Palabras clave: capitalismo global, panadería tradicional, identidad íntima