Resumen

En el Santuario del Santo Señor de Chalma se venera una escultura de un Crucifijo proveniente desde el siglo XVI, y que de acuerdo con las crónicas agustinas fue uno de los elementos más importantes para lograr la evangelización de dicha región. La devoción alrededor del Cristo Crucificado de Chalma creció durante el siglo XVII lo que impulsó la construcción de un convento y un santuario.


El 6 de septiembre 1783, el rey Carlos III expidió una cédula que le confirió al recinto el título de “Real Convento y Santuario de Nuestro Señor Jesucristo y San Miguel de las cuevas de Chalma”. Unos años más tarde durante la primera década del siglo XIX fue decorada su sacristía con cinco extraordinarios lienzos que, afortunadamente, se han conservado en su sitio original. Este escrito procura una interpretación iconográfica de estas imágenes, entre las que destaca la representación de una Jerusalén Celeste con San Agustín al centro de su composición.

Palabras clave: Santuario, Chalma, Iconografía, Pintura Virreinal, Jerusalén Celestial