Resumen

Las cimarronas surgieron en Costa Rica a partir de las bandas militares y de las filarmonías municipales en la segunda mitad del siglo XIX. Eran agrupaciones conformadas por máximo ocho integrantes que alegraban las festividades
comunales o “turnos”. Desde entonces, recorren las calles acompañando las mascaradas con un repertorio tradicional de pasodobles y parranderas, entre otros. A finales del siglo XX, estas agrupaciones eran menos comunes y estaban
conformadas por integrantes de edad avanzada, sin embargo, del año 2004 a la fecha de este estudio, resurgen con gran fuerza de la mano de jóvenes músicos.
La cimarrona ha sido poco estudiada, por lo tanto, el presente artículo se basa principalmente en la oralidad: observaciones dentro del espacio cultural, entrevistas a integrantes de cimarronas actuales y de antaño, reacción del público y registro de grabaciones de audio, vídeo y fotografía. Para contextualizar el estudio, se ha realizado una revisión de publicaciones académicas que examina la llegada y desarrollo,
en nuestro continente, de expresiones culturales similares a la cimarrona, como los carnavales, las comparsas, las festividades religiosas populares y los pasacalles.
En el presente trabajo, después de analizar la evidencia documental oral y escrita, se establece cómo surge un nuevo actor cultural que se apropia de la tradición de las cimarronas, los jóvenes músicos, quienes mantienen el carácter festivo y tradicional de este tipo de agrupación e integran nuevos repertorios y espacios de ejecución.

Palabras clave: música tradicional costarricense, cimarronas, mascaradas, etnografía, actores culturales.