Resumen

La percepción que socialmente se tiene de las personas con discapacidad, apunta siempre a marcar la diferencia. Y cuando se trata de la sexualidad de las ellas, necesariamente se debe hablar de la marginación a la que son expuestas en nuestra sociedad. Aquí, es importante aclarar que a pesar de que nuestras sociedades pretenden ser respetuosas de la dignidad y de los derechos de todos sus integrantes, en este sentido violan sus derechos, puesto que no se reconocen plenamente las necesidades sexuales de las personas con discapacidad y por ende no se considera una prioridad prepararlos para la vida sexual y familiar.