Abstract

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La primera vez que vi un ácaro adherido al cuerpo de un grillo pensé: —Pobrecito, este ácaro debe estar succionándole la hemolinfa. —Sin embargo, había una posibilidad un poco menos dramática. Y es que este ácaro podría haber estado usando al grillo como un medio de transporte. ¿Cómo así? Recordemos que los ácaros son artrópodos que carecen de alas, por lo que el desplazamiento de un lugar a otro resulta complicado cuando se trata de encontrar un nuevo hábitat que colonizar. Es así que asociarse con un insecto alado resulta muy conveniente. A este tipo de asociación interespecífica se le conoce como foresis.


Existe un amplio rango de órdenes de insectos que son hospederos potenciales. Personalmente, he encontrado ácaros prendidos a insectos palo (Phasmatodea), grillos y saltamontes (Orthoptera), y escarabajos coprófagos o peloteros (Coleoptera: Scarabaeinae). Así mismo, existen reportes sobre otros hospederos como moscas (Diptera), abejas (Hymenoptera), ciempiés (Chilopoda), milpiés (Diplopoda), y cucarachas y termitas (Blattodea). Generalmente se suelen posicionar en la unión de la cabeza y el tórax, el abdomen, en las patas, e incluso en la zona interior de los élitros de los escarabajos peloteros.--LEER MÁS--

Keywords: foresis, comensalismo, interacciones biológicas, ácaros foréticos, insectos hospederos