Abstract

Además de las estrategias fitoquímicas especializadas, las plantas pueden usar la producción sincrónica de hojas como un método de saciado de patógenos y herbívoros. Con el fin de determinar si las especies del bosque altoandino colombiano Clusia multiflora (Clusiaceae) y Drimys granadensis (Winteraceae) recurren a la producción sincrónica de hojas para controlar los efectos de la herbivoría y el ataque microbiano, y establecer qué relación existe entre el estado de salud, el crecimiento y la mortalidad de plántulas, se evaluó la dinámica del daño foliar sobre diferentes cohortes. Dado que una plántula tolerante a la sombra recientemente emergida no puede suplir los costos fisiológicos de una estrategia especializada, se esperaba una alta sincronía en la producción de hojas en las plántulas más jóvenes, y diferencias en el daño foliar entre cohortes. Se midieron cuatro variables que evaluaban el estado de salud a lo largo del tiempo, en tres cohortes de plántulas: Proporción de hojas predadas, proporción de hojas sanas, proporción de hojas enfermas o con daño puntual y crecimiento. Ambas especies mostraron diferencias significativas entre épocas, en la proporción de hojas sanas; pero no hubo un efecto de la interacción tiempo-cohorte, por lo tanto la producción sincrónica de hojas no fue una estrategia más usada por alguna cohorte en particular. El daño foliar osciló a través del tiempo, lo cual puede ser explicado por los pulsos en la producción de hojas. Sin embargo, ésta estrategia tuvo poca eficiencia para controlar el ataque por patógenos. En general, el comportamiento unificado de todas las variables fue afectado por la cohorte, el tiempo, la especie y todas las diferentes interacciones. La relación entre crecimiento y daño foliar fue condicionado por el clima. La mayor mortalidad se dio durante la estación seca, y un cuarto de las muertes en D. granadensis fueron causadas por la acción conjunta de herbivoría y sequía. Los resultados sugieren que a pesar de la producción sincrónica de hojas en todas las cohortes, fue poca la eficiencia para controlar el daño foliar, ya que las medias de Ps estuvieron por debajo de 0.25 al final del seguimiento. Las diferencias en la dinámica del estado de salud entre especies podrían explicar parcialmente la coexistencia en el bosque altoandino.