Abstract

Se refutan y cuestionan los razonamientos expuestos por las autoras en el artículo Relación de los cultivos modificados genéticamente con el ambiente y la salud de la población costarricense publicado en esta revista por Espinoza et al. (52: 727-732, 2004). Para ello se contraponen éstos con las evidencias expuestas y analizadas tanto por científicos como por organizaciones nacionales e internacionales independientes de diverso tipo en diferentes lugares del mundo (e.g. Organización Mundial de la Salud, Internacional de Consumidores, Médicos y Científicos por una Aplicación Responsable de la Ciencia y la Tecnología, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica y el Panel de Ciencias Independiente), que confirman la incertidumbre y limitaciones actuales de la ciencia en esta área, así como de los mecanismos de bioseguridad propuestos y puestos en vigor. En materias tan importantes y básicas para la supervivencia como las que nos ocupan el ambiente, la biodiversidad y la seguridad alimentaria- no es prudente apostar a promesas basadas en la misma lógica promocionada desde hace poco más de cinco décadas por la denominada revolución verde. Es necesario continuar este debate basado en el análisis holístico de los hechos, así como en razonamientos éticos, evitando caer en posiciones emocionales que llegan a confundir la realidad virtual con la verdadera realidad.