Resumen

Durante el siglo XIX y en los albores del XX, la escritura de cartas fue el medio más difundido para establecer comunicación con personas a la distancia, pese a lo cual, cuando hablamos de la escritura epistolar de entonces, tendemos a pensar en mujeres de la élite que tenían acceso a cierta educación. Sin embargo, existen indicios de que escribir cartas era también una práctica de la clase trabajadora, como lo demuestra el caso de Rosa, la protagonista de la historia que nos proponemos contar aquí. De este modo, el presente artículo se basa en un corpus documental que implica un desafío: partir de un conjunto de cartas de amor producidas por una mujer trabajadora, buscando por su intermedio adentrarnos en una relación entre dos personas y avanzar al mismo tiempo en otras direcciones. Pretendemos  ir más allá de esa dimensión y de la vida privada para estar atentas a las concepciones y experiencias en torno al noviazgo y el matrimonio.

En síntesis, buscamos, a través de Rosa, una mujer de la clase trabajadora del interior de la provincia de Buenos Aires, pensar en el amor como experiencia.