Resumen

Las ideologías, los intereses, las visiones de mundo y las luchas de poder son
variables fundamentales que se deben estudiar si se quiere entender el funcionamiento de un
sistema político. ¿Cuáles eran los que primaban en Costa Rica durante los siglos coloniales?
Cuando de estudiar lo político en las sociedades coloniales hispanoamericanas se trataba, la
historiografía tradicional dio primacía al estudio de la legislación y las instituciones políticas
indianas.1 Superado su enfoque por las diferentes corrientes de la Historia Social a fines del
siglo XX, el estudio de estas sociedades giró y se dirigió más que todo a sus componentes
socio-económicos. Actualmente, nuevas corrientes historiográficas, imbuidas de un interés
incrementado por estudiar lo cultural y las antiguamente llamadas “mentalidades colectivas”
e influidas por nuevos enfoques teórico-metodológicos, han venido haciendo aportes en lo
referente a los valores y visiones de mundo que impulsaban a los seres humanos de este
período a estructurar su accionar. Con ello han abierto un paso para el estudio de las variables
antes consideradas “superestructurales”, dentro de las que se contaban los simbolismos y las
representaciones sociales, así como lo referente a las instituciones políticas.
Como resultado, ha sido señalado que el Antiguo Régimen era una sociedad corporativa
donde los hombres se diferenciaban entre sí por criterios socio-jurídicos -como la pertenencia
a estamentos y castas-, y que se organizaba en cuerpos sociales cuyo objetivo era procurar
bienestar y autogobierno a la sociedad.2 La religión era, para este tipo de colectividad, columna
vertebral estructurante para dar sanción ideológica al sistema político.3 Dentro de este contexto,
las monarquías de la época, pese a sus esfuerzos centralizadores, carecían de mecanismos
para llegarle directamente a la población de sus reinos y debían, por tanto, depender de la
amplia gama de corporaciones sociales existentes para poder hacerse obedecer en un universo
de poder político atomizado.4 Debido a lo anterior, las elites locales desempeñaron un papel
fundamental como interlocutores de las monarquías para garantizar el ejercicio del poder real
en los diversos contextos locales.
La presente ponencia tiene como objetivo averiguar cómo se manifestó este orden de cosas en
una provincia apartada y en definitiva periférica del Imperio Español y qué tejido de valores e
imaginarios colectivos fue lo que le dio sustento.

Palabras clave: historia, ideología, sistema político, medios sociales, estudio de caso