Resumen

A la llegada de los meseteños, el Pacífico Sur de Costa Rica contaba ya con una significativa,
aunque dispersa, población de chiricanos. A inicios del siglo XX, la afluencia chiricana, lejos
de disminuir, aumenta, y su presencia se hace sentir por la formación de pequeños núcleos
poblacionales, especialmente en el cantón de Buenos Aires. Por esta razón se ha dicho que “el
chiricano le dio fisonomía al cantón y su presencia poblacional le dio una característica única y
propia”. Se ha dicho también que el indígena ya estaba allí, el chiricano llegó después, pero “la
presencia del costarricense (se alude al meseteño), fue lenta y llegó de último” (ICE, 1979:63).
Lo cierto, es que juntos, estos tres grupos étnicos, constituyen la argamasa social del sur.

Palabras clave: chiricanos, construcción, Potrero Grande, migración