Resumen

Costa Rica, pequeño país ubicado en el extremo sur de la América Central, se supone
que debe su nombre a la riqueza natural que observaron los españoles a la llegada a sus costas
durante el cuarto viaje que Cristóbal Colón realizó a las Américas en 1502. Cuando el Almirante
Cristóbal Colón arribó a las costas del Caribe costarricense al mediodía del 25 de septiembre
de 1502 fondeo en la isleta denominada por los nativos como Quiribirí frente a un pueblo
llamado Cariay. Por la frondosidad y rica flora de la isleta el Almirante la llamo la Huerta,
pero posteriormente pasaría a llamarse La Uvita. El sitio ubicado frente a la isleta luego sería
denominado Limón en honor al único limonero que había en toda la zona. Este nombre aparece
oficialmente a partir de octubre de 1852 cuando a través de un decreto se habilita el puerto,
lugar que paso a denominarse oficialmente Puerto Limón (González, 1999:302-303; Azofeifa,
1986:121). Sin embargo, en uno de los escritos de León Fernández, según Eduardo Azofeifa,
aparece información interesante sobre un personaje llamado Miguel de Limón, hijo de un tal
Pablo Limón, oriundo de Puerto Llano, quien emigra de España en 1575, lo cual a todas luces,
pareciera ser, es mera coincidencia pues sería demasiada remota la posibilidad de que el nombre
del cantón de esta región caribeña de Costa Rica proceda de ese personaje, lo que no desmerece
hacer aquí su mención.

Palabras clave: anglosajona, caribe, siglo XX, iglesia, educación