Resumen

La Constitución francesa de 1791 definió la estructura básica de las votaciones indirectas al diferenciar entre ciudadanos y electores: los primeros, en asambleas primarias, escogían a un número reducido de los segundos, quienes elegían, a su vez, a los diputados. Este modelo de representación política fue el que inspiró la Constitución de Cádiz de 1812, la cual organizó la emisión del sufragio en tres grados –ciudadanos, electores de parroquia y electores de partido