Resumen

Las remesas reducen directamente la pobreza de los hogares receptores, estimulan el aumento de sus gastos en educación y salud, les proven un seguro contra shocks adversos, y financian sus inversiones en vivienda y capital. Sin embargo, no se centran en los países más pobres o los hogares y regiones geográficas más pobres, dado que los costos de la migración parecen discriminar en contra de los más pobres, y los entornos de los beneficiarios son clave para maximizar su potencial de desarrollo. Por lo tanto, las remesas no son ni un sustituto de la asistencia para el desarrollo, la condonación de deudas, ni de las políticas públicas dirigidas a las familias y las regiones pobres, sino que pueden ser un complemento útil. La ayuda al desarrollo y las políticas públicas pueden ser importantes para obtener los beneficios potenciales de las remesas, estas intervenciones se pueden realizar en los niveles macro, meso y micro. Las remesas pueden ser utilizadas para asegurar el acceso a los mercados financieros a través de: titularización de flujos futuros de remesas, y la organización de préstamos sindicados de mediano a largo plazo basado en las remesas futuras.

Palabras clave: remesas, desarrollo, países menos adelantados, pobreza, cooperación internacional