Resumen

A bordo del galeón de Manila a partir del último tercio del siglo XVI llegaron a Nueva España miles de inmigrantes procedentes de múltiples regiones del sur, sureste y este de Asia. Conocidos con el nombre genérico de “chinos,” estos individuos tuvieron un impacto notable en la sociedad del virreinato. Sin embargo, en el siglo XVIII la presencia asiática empezó a diluirse gradualmente, tanto que, a principios del siglo XIX, el término “chino” designaba también a personas de ascendencia amerindia y afromestiza, produciendo la errónea impresión de que el influjo demográfico de Asia en Nueva España fue insignificante. Este artículo se enfrenta a esta idea analizando los principales factores que contribuyeron a la “africanización” de la diáspora asiática novohispana: la abolición de la esclavitud de los chinos y la consecuente disminución del flujo migratorio transpacífico; la intensificación del proceso de mestizaje a partir de 1650; y la resistencia asimétrica de la población de ascendencia asiática a la malaria y la fiebre amarilla.