Resumen

Salvar el ser del Hombre y su Cultura es el reto universitario para el siglo XXI. La revolución tecno-científica que avanza vertiginosa transformando nuestra sociedad se plantea en la educación al lado de los términos de vocación y humanismo, para formar la ecuación cuya incógnita tendrá que resolver cada día lo mismo el político que el educador y el empleador en los próximos años. ¿Sucumbe el ser humano barrido por la alta marea de la civilización electrónica? ¿Se robotiza el ser humano? ¿Va a convertirse la actividad de educar en un irracional proceso de programación maquinal?

Hace apenas ahora veinticinco años los dos creadores de la teoría de nuestra Universidad -Rodrigo Facio y Carlos Monge- la describían como laboratorio de Humanidad. ¿Es todavía válida esta definición de nuestra república educativa para el siglo XXI? Sobre la Escuela de Estudios Generales pende la mortal amenaza de los reyes Damocles de la eficiencia técnica contra los pobres invitados de la inutilidad: filósofos, poetas, historiadores, artistas y sociólogos.

Sin ningún temor, frente a las marchas y los himnos triunfales de la técnica, que ensordecen nuestras vidas, estos inútiles, estos maestros de la ineficiencia, repiten el verso del clásico inglés: ¿Por quién doblan las campanas?

Palabras clave: reto, universidad, revolución-tecnocientífica