Resumen

Habitualmente se han distinguido tres etapas en el proceso de divinización de Alejandro Magno ligadas a tres eventos concretos: la visita al oráculo de Amón en Siwa, el intento de introducción de la proskynesis y la deificación propiamente dicha. Sin embargo, si nos basamos en la narración de las fuentes clásicas, parece más correcto dividirlo en las siguientes fases: parentesco con los héroes, reconocimiento como hijo de Zeus y superación de las hazañas de héroes y dioses. En todo momento durante este proceso, Alejandro supo aprovechar la religión y su propia filiación divina como instrumentos políticos para el control de los territorios tan dispares que conformaban su imperio.