Resumen

Las crónicas indianas suelen idealizar el espacio que describen como una forma de reclamo, para mostrar las bondades del territorio. Asimismo, pueden presentar esa naturaleza como agreste e indómita, para explicar las dificultades de la conquista en esos lugares. Un buen ejemplo de esto se puede apreciar en Desengaño y reparo de la guerra del reino de Chile (1614), de Alonso González de Nájera, obra heterogénea que mezcla el tratado natural y moral del territorio austral y sus gentes con la crónica o relación de sucesos; tratado de cautiverio y a la vez arbitrio o memorial para ganar la guerra de Arauco. El espacio juega aquí un rol vital: por una parte el autor lo utiliza para hacer alarde de las bellezas del lejano territorio de Chile, y por la otra muestra cómo lo agreste y salvaje de la tierra proporciona a los indígenas ventajas insuperables en la guerra.