Resumen

Este artículo analiza en un ensayo la forma en que el pensamiento desarrollado por los filósofos de la Ilustración en el siglo XVIII estructuró un discurso excluyente hacia las mujeres, estigmatizando particularmente a las mujeres que incursionaban las carreras científicas. Ese discurso contribuyó a la construcción de estereotipos de género. Se observa cómo los modelos educativos occidentales heredan a partir del siglo XIX ese pensamiento conservador en términos de relaciones de género. El presente artículo evidencia cómo, a pesar de medidas aparentemente inclusivas, los sistemas educativos actuales no logran eliminar esos estereotipos de género heredados. Desde la administración de la educación, es importante tener consciencia de la permanencia de tales paradigmas para elaborar modelos educativos alternativos y con perspectiva de género. En efecto, la administración educativa puede encausar cambios duraderos en ese sentido. Se explora  particularmente la posibilidad de revisar las modalidades de aplicación del carácter mixto de la educación.