Resumen

La calidad nutritiva de los alimentos o ingredientes utilizados para la alimentación de los rumiantes está en función del nivel de consumo, de la degradabilidad a nivel ruminal, de la digestibilidad, de la concentración de nutrientes y de la eficiencia con que estos pueden ser metabolizados y utilizados. Una vez ingeridos los alimentos, la degradabilidad hace referencia a la cantidad de alimento que desaparece en el rumen por acción de los microorganismos presentes. La degradación ruminal es crucial en el suministro de nutrientes de la dieta para satisfacer las demandas de los microorganismos y de los tejidos corporales de los animales. Por lo tanto, es esencial estudiar la dinámica de la degradación ruminal de los alimentos antes de su uso potencial para formular raciones apropiadas para los rumiantes. Entre los muchos métodos que se han utilizado en el pasado, el método in sacco ha sido el método más eficaz para estudiar la degradación del rumen; sin embargo, el uso de este método es cada vez menos frecuente debido a sus implicaciones para el bienestar animal. Si bien se han probado muchos métodos in vitro como posibles alternativas al método in sacco, no se ha podido eliminar la necesidad de utilizar animales fistulados para obtener el licor o líquido ruminal. La canulación del rumen se puede realizar en un animal sano con un gasto mínimo. La cirugía no es más difícil que la mayoría de los otros procedimientos quirúrgicos de rutina realizados por veterinarios. Un animal canulado o fistulado proporciona además una fuente de contenido ruminal a largo plazo que se puede utilizar fácilmente para transfaunar compañeras del hato que han sufrido diversos trastornos digestivos. El objetivo de este trabajo es presentar, de manera resumida, los diferentes pasos en la fistulación de una vaca y detallar el uso de la técnica in vivo o in sacco para determinar la degradabilidad ruminal de los alimentos o ingredientes.

Palabras clave: rumen, rumiantes, nutrición, in vivo, cánula