Resumen

Una visión histórica de la interrelación seres humanos-medioambiente, nos conduce ineludiblemente a la cacería. Si analizamos esta práctica ancestral desde una visión de Conservación Integral Alternativa desde el Sur; sabremos que los primeros nómadas en suelo nacional se dedicaron a la cacería de megafauna alrededor de los 10.000 a/C, usando puntas clovis en ecosistemas boscosos tropicales. En otras latitudes, la domesticación de animales como ovejas y vacas, ya había iniciado. Conforme las sociedades humanas se iban asentando (8.000-4.000 a/c) y organizando (4.000-1.000 a/c); se inicia y desarrolla el proceso de domesticación de plantas y surgen las primeras comunidades agrícolas. Cabe señalar que en este último período se encontraron herramientas de piedra más elaboradas y trabajos en huesos de animales cazados. Los primeros pueblos indígenas a partir de los 1.000 a/c, y luego desarrollados hasta los 1.500 d/c (siglo XVI), ya cazaban una gran variedad de animales propios del Neo-trópico, tales como pecaríes, jaguares, tapires, tepezcuintles y guacamayas; de hecho, su cosmovisión giraba en torno a la naturaleza. Paralelamente a estas actividades en Abya Yala (hoy América); en Europa, durante la edad media, los señores feudales conservaban áreas naturales para la cacería de zorros y lobos, y los animales domésticos cumplían un importante rol en la producción y alimentación. De allí que los españoles que conquistaron y sometieron estas tierras y su gente, tuvieran una visión diferente de lo que era progreso y medioambiente. Durante el siglo XVI, se introdujeron los primeros animales domésticos tales como caballos, vacas, cerdos, cabras y ovejas, iniciándose un proceso de transformación del uso del suelo para la cría de estos animales hacia fines de este siglo y surgieron entonces, los primeros asentamientos rurales urbanos al estilo español. Se sabe que aquí los españoles cazaban venados con armas de fuego; mientras que la población nativa seguía cazando con métodos tradicionales -flechas, arcos, cerbatanas y trampas- y había iniciado procesos de domesticación de pecaríes, tapires y aves silvestres. Durante los siglos XVII-XVIII, con procesos urbanos más concentrados, se fomenta la ganadería y los cultivos de tabaco y café; continúa la cacería de subsistencia y surge la cacería deportiva. En el siglo XIX, empiezan a llegar los primeros exploradores y naturalistas extranjeros y se funda el Museo Nacional, todos utilizando la caza científica como técnica de estudio. En el siglo XX, se forman los primeros clubes de caza deportiva de venado, se implementan leyes al respecto y surge la creación de las áreas protegidas y la firma de tratados internacionales, dentro de un marco político globalizado de conservación en alianza con políticas neoliberales. Hoy día (inicios del siglo XXI), las leyes de cacería son cada vez más restrictivas, y se promueve el uso no consuntivo de la fauna silvestre por el turismo. Sin embargo, las prácticas ancestrales de cacería aún subsisten en los poblados rurales y forma parte de la identidad y diversidad biocultural de Costa Rica.

Palabras clave: historia, medio ambiente, ganado, cultivo, diversidad biológica