Resumen

La valoración del desarrollo pretende cuantificar el nivel de maduración alcanzado por un infante según las conductas esperadas para su edad, con el fin de detectar variaciones a la norma y establecer criterios individuales, razón por la que urge contar con un profesional de salud idóneo que la ejecute, de manera que se fortalezca la vigilancia del desarrollo en las consultas de niño sano en el primer nivel de atención. El método utilizado fue el de la enfermería basada en la evidencia, cuya intención es disponer de la mejor evidencia científica para responder a una pregunta clínica. En cuanto a los estudios, fueron recopilados de las bases de datos EBSCO, Web of Sciences, Science Direct y Pub Med. Los resultados de la búsqueda fueron delimitados según criterios de inclusión y exclusión. Posteriormente, se analizó los hallazgos a través de la herramienta FLC 2.0 y el grado de recomendación fue asignado según la Canadian Task Force on Preventive Health Care. Durante la fase de búsqueda, se obtuvo siete artículos que responden la pregunta PICO de manera parcial, sin embargo seis de ellos fueron eliminados según criterios de inclusión-exclusión, mientras que el artículo restante fue sometido a la lectura crítica, en la cual se obtuvo un nivel de evidencia media y un grado de recomendación I. El estudio analizado plantea la importancia de utilizar instrumentos validados para valorar el desarrollo y discute el rol de los profesionales de enfermería  en el proceso de vigilancia del desarrollo. Se concluye que la evidencia se clasifica como de mediana calidad y no responde de manera directa a la pregunta clínica formulada, sin embargo, en el estudio se destaca la función del profesional de enfermería a cargo de la valoración y vigilancia del desarrollo infantil, aun cuando se plantea mejoras.

Palabras clave: alteraciones-pediátricas-del-desarrollo, atención-enfermería-pediátrica, consulta-de-niño-sano