Resumen

El personal directivo de las instituciones educativas debe constituirse en un recurso para lograr procesos de mediación entre los diferentes acontecimientos que se presenten tanto a lo interno como a lo externo de la institución, así como gestionar las acciones inherentes a sus funciones y liderar al grupo en la consecución de los objetivos propuestos. Esto requiere de parte del personal directivo de las organizaciones educativas de una serie de competencias, que no solo deben ser las que comúnmente se estipulan en relación con la planeación, la dirección, ejecución y evaluación institucional, sino también aquellas concernientes a la prevención y construcción de diversas estrategias que ayuden a toda la comunidad educativa a prevenir y minimizar situaciones de conflictos estudiantiles y de la violencia que atenten con el proceso educativo. Este artículo se fundamenta en una investigación de tipo cualitativo realizada durante el año 2010, en una institución de educación secundaria pública de la Provincia de San José, Costa Rica. La información se obtuvo por medio de entrevistas, grupos focales y la observación. Esta información fue suministrada por los estudiantes, docentes y el personal directivo del Liceo. En conclusión la investigación determinó la necesidad que poseen las instituciones educativas de un plan para la prevención e intervención de los conflictos estudiantiles en el contexto actual.