Resumen

En los estudios y manuales de literatura hispanoamericana tradicionalmente se ha visto el papel de las novelas, cuya temática versa sobre o que transcurren en las plantaciones bananeras centroamericanas, en función de una (re)definición de la identidad nacional desde un nuevo sujeto colectivo: la clase obrera en general y el proletariado rural en particular. Como para la novela bananera, en general, también en el caso de Mamita Yunai (1941) de Carlos Luis Fallas bananera le ha sido atribuida una función clave en la construcción de una nación mestiza desde abajo, contra los proyectos oligárquico-autoritarios. Se ha hablado de una constitución de una perspectiva nacional antiimperialista, de una narrativa neorrealista y del autor/narrador como parte del pueblo mismo. Partiendo de una revisión crítica de estas premisas, el ensayo propone una lectura diferente de la novela de Fallas, enfocada en aspectos hasta ahora muy poco estudiados: las representaciones étnicas, de género y espaciales. Esta relectura propone entonces una revisión crítica del proyecto estético-literario de la nación blanca-mestiza.