Abstract

Introduction: Nicaraguan immigrant population is the most representative in Costa Rica, and when a comparison is established, it is observed that there are higher levels of poverty in migrant households compared to those of the native population, in such a way that the purpose of this investigation is to know what factors produce vulnerability in these dwellings. Methodology: This is a quantitative approach study using the ENAHO 2019 database used to measure poverty, first, in a descriptive scope through characterizations of contingencies between the population of Nicaraguan and autochthonous origin and later, in an explanatory one using regression logistic models, to find significance and reinforce the findings. Results: There are factors that put the impoverished Nicaraguan immigrant population in serious situations of vulnerability, in which factors such as labor exploitation coupled with the lack of access to health insurance were seen. In other words, these would be the main factors of social vulnerability. Conclusions: It was evidenced that the Nicaraguan immigrant population has shortcomings in better working conditions and access to health insurance, in addition it is subjected to labor marginality, in fact this function as vulnerability factors, and that they serve to obtain and exploitation of cheap labor in the capitalist dynamics of people in households headed by Nicaraguan immigrants.

1. Introducción[2]

Según datos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO, 2019), la población inmigrante nicaragüense representa alrededor de tres cuartas partes de los extranjeros en Costa Rica, además, poco menos de la tercera parte de estas personas vive en condiciones de pobreza en comparación con una quinta parte de los costarricenses. A razón de lo anterior se surge un interés sobre factores que ponen en condición de vulnerabilidad social a las personas inmigrantes nicaragüenses en este país.

Los estudios sobre factores de vulnerabilidad en personas migrantes de origen nicaragüense radicada en Costa Rica y la región son muy escasos y principalmente, se han enfocado desde una perspectiva económica, es decir, desde la pobreza unidimensional medida por ingresos insuficientes para el consumo de bienes y servicios considerados básicos en los hogares conocida como Línea de Pobreza (LP).

Otros antecedentes señalan que la inmigración de personas nicaragüenses contribuye a las dinámicas económicas en los países receptores (Trejos, 2002; Barquero y Vargas 2005; Morales, 2005), es decir que son esenciales para el cambio social, reducen la pobreza por sus aportes de mano de obra calificada (Portes, 2009), y que son las personas empobrecidas y con alto desarrollo de capital humano, las que tienden a migrar hacia países desarrollados (Zenteno, 2004).

Se parte de la hipótesis de que hay factores sociodemográficos que ponen en situaciones de vulnerabilidad social a los hogares empobrecidos con población inmigrante nicaragüense en Costa Rica. De tal modo que, se eligieron solamente los hogares con condiciones de pobreza, para compararlos según el país de origen de sus jefaturas, nicaragüenses o costarricenses. De esta forma, establecer cuáles de éstos producen las principales desigualdades ante la pobreza medida y tipificada por diversos métodos existentes en la literatura como en las bases de datos disponibles. El propósito de la investigación es determinar qué factores generan vulnerabilidad social en población inmigrante nicaragüense empobrecida en Costa Rica en el 2019, en comparación con la población autóctona en similares condiciones de pobreza.

2. Factores de vulnerabilidad social en personas inmigrantes

2.1 Medidas de distanciamiento social para el control de la pandemia de COVID-19 en Brasil

La pobreza se define como un constructo o tipo que se crea acorde a condiciones generadas en la estructura social, que define las condiciones materiales, económicas y sociales que tienden naturalizar la desigualdad, lo cual pone a las personas en circunstancias de vulnerabilidad social, la cual se define como la inseguridad o indefensión a la que se someten los hogares empobrecidos debido a cambios socioeconómicos traumáticos en sus condiciones de vida (Simmel, 1986; Townsend, 1993; Sen, 1999; Nussbaum, 2006; Mancini, 2018).

La vulnerabilidad social, se refiere a cambios estructura social y económica sobre las instituciones sociales empobrecidas tales como: comunidades, hogares y personas en distintas dimensiones la vida social de tal forma que les pone en situaciones de indefensión e inseguridad (Pizarro, 2001). Son los Estados los que pueden generar estos cambios en las condiciones de vida de las personas empobrecidas, al haber afectaciones en educación, salud, vivienda, trabajo, etc.

Es así como, al pensar en las situaciones de vida de personas empobrecidas, se piensa en condiciones socioeconómicas de producción económica (Marx & Engels, 1970), las personas jefas de hogar son quienes proveen el sustento de sus familias y tienen mayor participación en este sentido, razón por la cual se torna imperativo conocer algunos factores de vulnerabilidad social de los cuales podrían ser víctimas las jefaturas empobrecidas e inmigrantes.

Tanto pobreza como migración son variables normalmente relacionadas entre sí, algunos antecedentes mostraron que ciertas condiciones de pobreza podrían ser causales de migración, debido a que las asimetrías en el desarrollo de algunos espacios generarían migraciones desde un territorio menos desarrollado hacia otro con mejor desarrollo socioeconómico o con mejores oportunidades para la supervivencia, es decir, una de las causas principales por las que las personas migran hacia lugares en los que la economía se encuentra centralizada, es la búsqueda por mejorar sus condiciones de vida (Morales 2003; Delaunay, 2006; Massey, 2017).

La teoría nos muestra algunos factores de vulnerabilidad socioeconómicos para las personas migrantes. Primeramente, Zenteno (2004), indica que, las personas empobrecidas cuentan con mayor desarrollo de capital humano éstas tienen una propensión más alta a migrar. Es decir, que cuando las personas migrantes tienen mayor desarrollo de capital humano, más favorable es su inserción en los mercados laborales, de tal forma que, si éstas tienen buenas cualificaciones y encima son mano de obra barata o fácil de explotar, se tornan más atractivas para las dinámicas de extracción de plusvalía para la acumulación de capital infinita. La vulnerabilidad social, se produce a través de la explotación laboral.

Sobre esta misma línea, Douglas Massey (2017) sugiere que desde aquellos Estados en los que hay alta oferta de mano de obra calificada y extranjera, se crean bloqueos en los “controles fronterizos” en trámites migratorios, y además son escazas condiciones regulares de empleo. Esto provoca estímulos económicos muy lucrativos para los empresarios e instituciones que promueven desplazamientos internacionales por provecho propio, dando lugar al mercado negro de trata y tráfico de migrantes, Bauman (2016) agrega que:

las zonas «desarrolladas» del planeta en las que tanto migrantes económicos como refugiados buscan acogida, y es el sector empresarial el cual ve con buenos ojos e incluso codicia, la afluencia de mano de obra barata cuyas cualificaciones diversas ansían rentabilizar. (p.11)

Es entonces que se puede afirmar que, el tema de la explotación laboral es imperativo de análisis como determinante de vulnerabilidad social en la población migrante. Aunada a esta idea Saskia Sassen (2016), menciona que este tema de la explotación de inmigrantes sirve para abaratar costos empresariales, lo cual no es nuevo, sino que se viene dando desde hace decenas de años atrás y es bien conocido por los gobiernos. Es un fenómeno global en el que se dan procesos de expulsión y atracción push & pull migratorios e inserciones irregulares en los mercados laborales con la complicidad de los estados receptores.

Por añadidura debe tomar en cuenta su inserción al mercado laboral informal o irregular, autores como Portes et al. (1989, p.12), definen el mercado laboral informal como "todas las actividades generadoras de ingresos no reguladas por el Estado en entornos sociales en que sí están reguladas actividades similares”. La escaza respuesta en la creación de oportunidades laborales, trae consigo formas de autoempleo y autoexplotación en jefaturas de hogar principalmente.

Se concluye así que los referentes teóricos nos dan algunas señas sobre factores de vulnerabilidad social en personas migrantes empobrecidas. Que las condiciones de vulnerabilidad se producen en determinados contextos o espacios territoriales o zonas, y en las dinámicas de producción social capitalista las cuales se basan en la explotación laboral en los que las personas inmigrantes empobrecidas nicaragüenses son quienes tendrían desventajas sociales.

3. Metodología

3.1 Enfoque

El enfoque de esta investigación es cuantitativo, con alcance descriptivo haciendo una caracterización de los tipos de hogares con condiciones de pobreza, y posteriormente, se estableció el alcance explicativo, a través de la búsqueda de relaciones de dependencia entre variables independientes o factores determinantes de pobreza con la variable país de origen de las jefaturas de hogar, y esto según cada uno de los tres niveles de hogares en condiciones de pobreza.

3.2 Población de estudio

Se eligieron de la base de datos solamente los hogares empobrecidos con jefaturas de origen nicaragüense y de origen costarricense, ya que representan al principal sustento del hogar, y es mediante la creación de una nueva variable que se denomina: país de origen de las jefaturas del hogar[3], que serviría para hacer un análisis de contraste y de contingencias con las variables independientes y la tipología de pobreza.

3.3 Técnicas de recolección de la información

Se utilizó la base de datos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para el año 2019, la cual se realiza todos los años y cuya finalidad es medir la pobreza en Costa Rica mediante dos métodos, el más utilizado es el unidimensional por ingresos en los hogares conocido como: Línea de Pobreza (LP) y el otro es el método multidimensional que analiza variables en los indicadores: trabajo, educación, salud, vivienda y acceso a internet y se denomina Índice de Pobreza Multidimensional (IPM).

Al integrar estos indicadores mediante la propuesta de Feres y Mancero (2001), se genera una tipología la cual se ha denominado: Pobreza por Método Integrado (PMI) la cual, contiene tres categorías o tipos de pobreza: estructural, reciente y crónica, ésta fue central para establecer tipos de condiciones de pobreza en los hogares, ya que estableció la caracterización comparativa entre las personas empobrecidas inmigrantes nicaragüenses y las personas autóctonas.

Cada uno de estos tipos se define de la siguiente manera: la pobreza estructural hace referencia a hogares que tienen carencias multidimensionales (estructurales) en: trabajo, educación, salud, vivienda y acceso a internet, pero cuentan con ingresos por encima de la LP. La pobreza reciente es el caso opuesto, en el que los hogares no tienen carencias multidimensionales, pero sus ingresos están por debajo de la LP; finalmente, la pobreza crónica la cual se enfrenta a una doble situación de vulnerabilidad social, en la que se tienen carencias multidimensionales y además sus ingresos están por debajo de la LP, debido esto se le considera el tipo más severo de los tres.

3.4 Procesamiento de la información

El análisis cuantitativo se realizó en dos etapas, primeramente, una de alcance descriptivo donde se realizó una caracterización comparativa entre el país de origen de las jefaturas del hogar, por cada uno de los tres tipos de condiciones de pobreza por método integrado, para ello se eligieron y sociodemográficos para este fin[4]; estos fueron: edad en rangos, desarrollo de su capital humano, acceso a seguros de salud, cumplimiento de sus derechos laborales, y pertenencia a empleo independiente informal.

La siguiente etapa fue de alcance explicativo en la cual se realizaron modelos logísticos con una significancia del 95 %, los cuales, para responder a la hipótesis, examinan las relaciones de dependencia con cada uno de estos factores en cada uno de los tres tipos de hogares en condiciones de pobreza, en hogares con población inmigrante nicaragüense, es decir que, se miden las diferencias estadísticas y observar cuales serían determinantes de pobreza en las viviendas de jefaturas inmigrantes. Para todo esto, se utilizó el software SPSS versión 25 de IBM.

4. Resultados

Los resultados obtenidos por medio del modelo de regresión logística permitieron aceptar la hipótesis de este estudio, estableciendo que se encontraron diferencias significativas en los hogares empobrecidos, por la tipología de pobreza por método integrado y en cada uno de sus tres tipos (estructural, reciente y crónica), es decir, que hay factores que ponen en condiciones de vulnerabilidad social a los hogares de población inmigrante nicaragüense.

Primeramente, al establecerse la comparación por el país de origen de las jefaturas del hogar[5] se observó que, la pobreza por método integrado afectaba a más de la mitad o el 53,9 % de las viviendas lideradas por personas migrantes nicaragüenses. En cambio, esta condición aquejaba al 28,9 % de las de jefaturas de origen costarricense.

Adicionalmente, se observó en los modelos logísticos que los hogares de inmigrantes tenían 2,87 veces más probabilidades de padecer pobreza por método integrado o cualquiera de sus tipos. Lo cual pone en evidencia que los hogares con jefaturas de origen nicaragüense son más propensos a la pobreza y por ende a la vulnerabilidad social.

Con respecto a cada uno de los tipos de hogares en pobreza se pudo observar también que el de mayor afectación fue el de pobreza estructural ya que afectaba al 21,1 % en comparación al 7,4 % de las viviendas de jefaturas de origen costarricense, y estos hogares tenían 4,17 veces más probabilidades de tener condiciones de pobreza estructural que sus pares. afectar

El segundo lugar en cuanto a impacto, se halla la pobreza crónica —la de mayor vulnerabilidad— la cual tenía una afectación del 18,3 % de hogares con jefaturas migrantes nicaragüenses, frente al 7,0 % de sus pares, es decir, una diferencia de 11,3 puntos porcentuales entre ambas, en el modelo logístico, los liderados por inmigrantes nicaragüenses tenían 3,87 veces más probabilidades de padecer pobreza crónica cuando su jefatura era de origen nicaragüense.

Por último, la pobreza reciente la cual parecía no mostrar diferencias ya que en los hogares de inmigrantes esta inquietaba al 13,4 % frente al 13,2 % de los de origen costarricense, sin embargo, el modelo logístico indicó que los de jefaturas de origen nicaragüense tenían un 56,9 % más probabilidades de tener condiciones de pobreza reciente en comparación con los de origen local.

Con respecto a los factores de vulnerabilidad social que se desprenden de la bibliografía y otros más, se hicieron análisis comparativos, en cada etapa, y se encontró que la falta de acceso a un seguro de salud (público o privado) y la explotación laboral, tenían mayor impacto en crear condiciones de vulnerabilidad social, primeramente, por método integrado y luego en cada uno de sus tres tipos de pobreza, en las jefaturas de origen nicaragüense.

Puntualmente, estas jefaturas migrantes empobrecidas mostraban una desventaja de 20,3 puntos en la tipología por método integrado y además tenían un 89,9 % más probabilidades de no contar con un seguro de salud ni público ni privado. Particularmente, en los del tipo estructural se observó una desventaja de 13,2 puntos porcentuales y, por tanto, un 49,8 % más probabilidades de no tener seguro.

Los de pobreza reciente tuvieron una desventaja de 17,6 puntos porcentuales y, 2,02 veces más probabilidades de no tener acceso a un seguro; finalmente, el tipo de mayor vulnerabilidad, la pobreza crónica, mostraba una desventaja de 19,9 puntos porcentuales y, en consecuencia, un 89,8 % más probabilidades de no contar con un seguro de salud ni público ni privado. Y es que el no tener un acceso a un seguro es causante de indefensión ante la enfermedad y por lo tanto crea inseguridad en las personas, es decir que les pone en condiciones de vulnerabilidad social.

Seguidamente, el tema de los derechos laborales se creó un indicador que tomaba en cuenta: el pago del aguinaldo, vacaciones pagadas, pago de horas extra, pago de seguro de riesgos del trabajo o los aportes patronales en algún fondo de pensiones. De tal modo que, si las jefaturas estaban privadas de alguna o algunas de estas variables se consideraba que tenían condiciones de explotación laboral.

La tipología condiciones de pobreza por método integrado expuso que, el 47,5 % de los hogares con jefaturas inmigrantes sufría de explotación laboral, esto representa casi a la mitad de los hogares empobrecidos, y es una diferencia de 23 puntos porcentuales con respecto de las de origen local e implicaba que había 2,43 veces más probabilidades de padecer explotación laboral cuando las jefaturas eran inmigrantes nicaragüenses.

Individualmente, se observó que en el tipo estructural hubo una desventaja de 25,7 puntos porcentuales y, por lo tanto, 2,64 veces más probabilidades de sufrir explotación laboral. En hogares con pobreza reciente la desventaja fue de 18 puntos porcentuales y tenían una mayor probabilidad mayor en un 83,9 %.

Finalmente, en los del tipo de pobreza crónica tenían una desventaja de 16,3 puntos porcentuales y como resultado, tenían 2,26 más veces de ser víctimas de explotación laboral. En definitiva, queda demostrado que este factor es uno de los más severos en cuanto a vulnerabilidad social para las personas inmigrantes nicaragüenses radicadas en Costa Rica.

El modo de vida en la sociedad occidental, propiamente en el ámbito costarricense, está determinado por las relaciones de producción capitalista, en las cuales, el cumplimiento de estas garantías sociales (derechos laborales y el acceso a un seguro de salud) se tornan antagónicos para la extracción de plusvalía de las personas más vulnerables.

Las largas luchas por defender los derechos de la clase trabajadora empobrecida han logrado obligar a los patronos a pagarles garantías sociales, a veces muy mal llamadas: “cargas sociales”. Término provisto por el paradigma económico y replicado por medios oficiales hacia la sociedad.

Por otra parte, la complicidad de los estados con las pocas regulaciones, en materia migratoria y laboral, permite que se den estos huecos lucrativos de inserciones irregulares en los mercados para las personas migrantes, en los que sus jefaturas de hogar (su principal sustento), una vez establecidas en territorios ajenos buscan emplearse para beneficio económico de sus familias, por medio de la generación de ingresos para los hogares.

Y es que el factor de vulnerabilidad en la inserción en el mercado laboral informal de las jefaturas de origen nicaragüense indicaba que en hogares con condiciones de pobreza por método integrado y cuando sus jefaturas eran inmigrantes nicaragüenses, estos representaban al 16,3 % de manera que tenían un 37,2 % más de probabilidades de trabajar en un empleo independiente informal en comparación con sus pares.

Particularmente, en hogares de mayor vulnerabilidad, o con condiciones de pobreza crónica, había más jefaturas de hogar con empleo independiente informal con una diferencia de 2,7 puntos porcentuales y de ahí, una probabilidad mayor del 70,4 % de posicionarse bajo estas condiciones laborales. A pesar de esto, las jefaturas de origen costarricense mostraron desventajas en hogares con condiciones de pobreza estructural en 9,9 puntos porcentuales y en pobreza reciente de solamente 1,6 puntos, pero sin diferencias significativas en los modelos logísticos.

Adicionalmente los hallazgos mostraron que las personas migrantes nicaragüenses empobrecidas, son más rejuvenecidas y tienen un mayor índice de capital humano que sus contrapartes de origen costarricense. Se demostró que las personas inmigrantes nicaragüenses empobrecidas representaban un aporte de mano de obra mayor calificada y más joven, puesto que, tienen mejor desarrollo de capital humano y menores edades que sus contrapartes de origen costarricense.

Primeramente, se pudo observar que, quienes tenían desventajas, en cuanto al desarrollo de capital humano, eran las jefaturas de origen costarricense empobrecidas. La tipología en general mostró que éstas tenían una desventaja de 4,1 puntos y un 64,3 % de más probabilidades de tener bajo desarrollo de capital humano que sus pares migrantes.

Particularmente, se mostró que en hogares con condiciones de pobreza estructural sus jefaturas tenían 3,1 puntos de desventaja y una tendencia del 63,2 % y en crónica de 4,8 puntos porcentuales de desventaja y una probabilidad del 46,9 % de tener bajo desarrollo de capital humano. Caso contrario, en hogares con condiciones de pobreza reciente, en la que no se mostraron diferencias significativas en el modelo logístico.

Y con respecto a los grupos etarios de las jefaturas del hogar de origen nicaragüense los resultados apuntaban que, en pobreza por método integrado, esta población se ubicaba mayormente en el rango de los 34 a los 49 años y por ende tenían 2,37 más probabilidades de pertenecer a este grupo, específicamente en cada tipo había: 2,13 veces en pobreza estructural, 2,92 veces en pobreza reciente y de 2,28 veces en pobreza crónica.

Esto quiere decir que, eran más jóvenes que las jefaturas de origen costarricense ya que estas se ubicaban en el rango de los 50 años y más, en consecuencia, más probabilidades de estar en este grupo en un 39,3 % en pobreza estructural, y en un 29,9 % en los tipos de pobreza reciente y crónica por igual. De manera tal que se puede concluir que las jefaturas migrantes nicaragüenses empobrecidas son más jóvenes y tienen mayor desarrollo de capital humano que sus pares.

Tomando en cuenta los antecedentes y la teoría sustantiva vienen señalando que, cuando se tienen las cualidades físicas y mentales de empleabilidad, mejor es su inserción en los mercados laborales, pero a su vez los fallos internos de su natal Nicaragua, donde no se crean las condiciones de empleo que demandan estas personas, es decir, no satisfacen las demandas de trabajos calificados y manuales, esto funge como un factor de expulsión para estas personas.

Es decir que, la propensión a migrar de personas empobrecidas y con alto índice de capital humano es mayor. Sin embargo, los resultados fueron un poco más allá, al demostrar que el desarrollo humano de las jefaturas de hogar de origen nicaragüense fue mayor y encima son personas más jóvenes en contraste con el de las jefaturas de origen local.

Empero, todo apunta a que estas condiciones se tornan paradójicas, ya que les hace más atractivos para la explotación laboral aunado a la falta de accesos a seguros de salud, es decir el incumplimiento de las garantías sociales de las personas trabajadoras, pone a las personas migrantes nicaragüenses en mayores condiciones de vulnerabilidad social con la complicidad del Estado Costarricense.

Es decir, que migran buscando mejorar su calidad de vida y la de sus familias, al ser las jefaturas de hogar el principal sustento, y con buen desarrollo de capital humano, es decir, con las facultades físicas y mentales de una persona adulta joven en su mayoría, les conlleva a renunciar a ciertos beneficios laborales debido a su condición de vulnerabilidad, lo cual es aprovechado por algunos empleadores quienes les contratan en condiciones laborales deplorables, para obtener así mejores ganancias.

Tales condiciones de vulnerabilidad social son creadas con la complicidad de estado costarricense mostraron que los hogares con jefaturas de origen nicaragüense tenían serias diferencias en cada uno de los tipos de condiciones de pobreza a la hora de comparárseles con los hogares con jefaturas de origen local.

En suma, la pobreza crónica, la de mayor vulnerabilidad en hogares de personas migrantes nicaragüenses, está determinada porque sus jefaturas no cuentan con ingresos suficientes para el consumo de bienes y servicios básicos para la supervivencia, lo cual les obliga a situaciones de autoempleo y autoexplotación presentes en el empleo independiente informal, esto implica renunciar a derechos laborales, a sus garantías sociales.

Es decir que, la actividad económica de la principal fuente de ingresos en el hogar tiene las peores condiciones laborales posibles, de tal forma, que ni siquiera alcanza a un salario mínimo para suplir una canasta de bienes y servicios básicos para la supervivencia de una buena cantidad de personas con quienes comparten una vivienda en condiciones de hacinamiento, y la tendencia a ser del tipo extenso y de otros tipos.

En conclusión, todo apunta a que en los hogares con condiciones de pobreza crónica los factores determinantes de pobreza están asociados a la alta dependencia en jefas de origen nicaragüense quienes se enfrentan a las peores condiciones laborales posibles, es decir en total ausencia de garantías sociales. Encima conviven con la mayor cantidad de personas dependientes de la principal fuente de ingresos, indistintamente si tienen grados de consanguinidad o no.

Finalmente, el tipo de menor impacto fue el de pobreza reciente, el cual se observó que es el tipo de pobreza que más afecta a los hogares con jefaturas de origen costarricense. Y como resultado, las condiciones de pobreza reciente tenían pocas diferencias por el país de origen de sus jefaturas, es decir que casi no hubo diferencias entre estas.

En otras palabras, el tipo de pobreza que más afectaba a los hogares con jefaturas de origen costarricense fue el que menos impacto tenía en los de personas inmigrantes nicaragüenses, lo que indica es que en los otros dos tipos las diferencias fueron abismales a los de sus contrapartes.

Sin embargo, debemos recordar que la ausencia de garantías sociales como el incumplimiento de los derechos laborales, así como la falta de acceso a un seguro de salud, seguían siendo factores en los cuales ponían en situaciones de vulnerabilidad a los hogares con población inmigrante nicaragüense en todos los tipos de pobreza, es decir que este tipo no fue la excepción.

5. Conclusiones

Se concluye entonces que, los hallazgos de esta investigación señalan que las condiciones materiales de vida en la sociedad costarricense, en los que se definen los parámetros de bienestar social, son las dinámicas de producción capitalista y los entornos de hostilidad a los que se someten mayormente las personas migrantes nicaragüenses a situaciones de inseguridad e indefensión en un país distinto al de su país de origen.

Que los que factores propios de la escaza regulación del Estado costarricense en materia laboral y migratoria, son los que producen exclusión social, y ponen en situaciones de vulnerabilidad a las personas inmigrantes nicaragüenses, dicho de otro modo, son factores determinantes de pobreza en sus hogares.

Siendo que se muestra la ausencia de mejores condiciones laborales y el poco acceso a los seguros de salud, aunado a la marginalidad laboral que busca la obtención de mano de obra barata, calificada y rejuvenecida, aportada por personas inmigrantes nicaragüenses, lo cual es funcional para las dinámicas capitalistas, para la reproducción de capital económico, y para la acumulación infinita de riquezas con total complicidad del estado costarricense.

En cuanto a las limitaciones en este estudio, la principal tiene que ver con el uso de la base de datos de la ENAHO, ya que se restringe exclusivamente a las variables obtenidas por el INEC. A pesar de que se pueden crear nuevos indicadores multivariados y tipologías que coadyuban a mejorar el análisis, como los creados en este estudio. Y es que la condición migratoria irregular de las personas migrantes nicaragüenses podría estar fungiendo como otro factor de vulnerabilidad, pero no se pudo medir.

Esto se debe a que la encuesta de hogares tiene como finalidad medir pobreza y no es sobre migración, sin embargo, la gran representación de la población de inmigrantes nicaragüenses dio pie a un estudio limitado como este. Adicionalmente, la mayor de las limitantes fue el no poder determinar la condición migratoria de las jefaturas de origen nicaragüense (regular-irregular), ya que no hay variable o forma de generarla con esta fuente de información. Es por esta razón que surgen algunas recomendaciones en este punto, primeramente, sería imperativo que la ENAHO contara con algún apartado o batería de preguntas que permitan determinar la condición migratoria de las personas radicadas en Costa Rica.

La adhesión de algunas variables como: cantidad de años residiendo en el país, además que, si alguna vez ha gestionado algún permiso con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), y/o algún trámite migratorio en la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), seguidamente de cuál gestión realizó (residencia o refugio), así como el estado de tales solicitudes, sin entrar en razones de porqué sí o no, para no extender aún más, la entrevista para la ENAHO. Con la obtención de otras variables se podría crear posteriormente un indicador sobre condición migratoria.

Solicitar este tipo de información es demasiado delicado más aún con personas en condición migratoria irregular, razón por la cual, debe haber sutileza a la hora de formular las preguntas, quizás en algún inicio, preguntarles sobre el conocimiento de los derechos de las personas migrantes, así como la Ley General de Migración y Extranjería de Costa Rica N° 8764, como para hacerles sentir que tienen protecciones y derechos para luego sondearles en este tipo de preguntas.

Y es que, desde el punto de vista práctico-metodológico se puede inferir que, el factor de la condición migratoria de las personas es otro determinante de desigualdad, exclusión, y vulnerabilidad, por ende, de pobreza para las personas migrantes, ya que al no estar en una situación de regularidad les hace aún más vulnerables a los factores determinantes de pobreza en población inmigrante nicaragüense como los obtenidos en este estudio.

Esto podría ampliarse en un nuevo estudio y sería más fácil con la inclusión de unas 5 o 6 variables para inmigrantes, las cuales podrían servir para generar un indicador sobre la condición migratoria de estas personas, para posteriormente someter la variable a prueba y determinar sus relaciones con la explotación laboral y el acceso al seguro de salud, entre otras cosas más.

No obstante, y desde el punto de vista metodológico, con esta base de datos sí se podría medir el impacto en el aporte de mano de obra calificada y joven por parte de la población inmigrante en Costa Rica, lo cual, como recomendación, podría dar pie a posteriores estudios o investigaciones que podrían terminar como publicaciones en artículos.

Además, en una coyuntura social como la actual por la pandemia por COVID-19, el poder tener acceso y utilizar bases de datos de dominio público, las cuales son variadas y de distintas entidades públicas, permitiría avanzar en investigaciones, a pesar de las medidas sanitarias, o restricciones, siempre y cuando, se cuenten con las herramientas necesarias: computadora con software de análisis y procesamiento e internet.

El cumplimiento de las garantías sociales, leyes o derechos laborales promueve una mejor distribución de los recursos y evita la acumulación y reproducción de capital económico de algunos pocos poderosos, quienes han visto en las personas migrantes mano de obra barata, calificada y joven para explotar y es evidente con los resultados que no se está haciendo cumplir con las leyes migratorias y laborales de este país.

Por estos motivos, es imperativa la fiscalización del Estado costarricense para crear políticas y condiciones sociales de índole público y de alcance universal, las cuales permitan una mejor calidad de vida y evitar así, ciertas condiciones estructurales desiguales que crean formas de exclusión social y mayor vulnerabilidad en la población inmigrante nicaragüense.

Aunado a esto, hay una aparente falta de generación las condiciones de puestos de trabajo necesarias y decentes, obligando a cientos de miles a trabajar desde la marginalidad, al autoempleo y la autoexplotación en el mercado informal, lo cual podría analizarse más a fondo en otro estudio sobre mercado laboral informal con estas poblaciones.

Es relevante e imprescindible el papel del estado costarricense en la fiscalización de los derechos de las personas trabajadoras y de la producción de fuentes formales y dignas condiciones de empleo para la PEA explotada, en la marginalidad y la desocupada, es decir, en condiciones de vulnerabilidad social.

Por otra parte, este estudio demostró con datos duros, lo que la teoría sustantiva indicaba sobre la vulnerabilidad social producida y que sufren las personas inmigrantes empobrecidas, es decir que, el método investigativo refuerza la teoría con pruebas empíricas por medio del uso de tipologías. Lo cual podría servir de ejemplo práctico de una parte de lo que se vive en la realidad social costarricense y de métodos cuantitativos pueden ofrecer para la academia, específicamente para la sociología.

Es así, como se da por concluida esta investigación, la cual ha demostrado que algunos factores son determinantes de condiciones de pobreza en hogares con población inmigrante nicaragüense en Costa Rica en el año 2019. Es decir, algunos factores que dan pie a que se den injusticias sociales que conllevan a convivir en desigualdad, exclusión social, y con distintos tipos de condiciones de pobreza, que los migrantes nicaragüenses empobrecidos tienen mayores condiciones de vulnerabilidad en la sociedad costarricense.