Resumen

Mucho antes de que existieran geógrafos y una geografía institucional, las personas observaron y se plantearon la pregunta sobre la influencia del medio ambiente en las sociedades. En el siglo V d.C., Hipócrates, en su tratado Los aires, las aguas y los lugares, estableció las diferencias entre las personas de países elevados, húmedos y ventosos y las personas de países de tierras bajas, áridas y de poca vegetación; las primeras eran de estatura alta, con carácter dulce y empeñoso; mientras que las otras eran morenos, de carácter arrogante y violentos. Ha sido normal (y es normal) que los seres humanos se interroguen sobre la influencia del ambiente en la sociedad. La relación causal ambiente­sociedad
aparece como la explicación de las diferencias entre los diversos espacios geográficos del mundo y las sociedades. La importancia del conocimiento de los medios naturales es evidente. La humanidad en su lenta expansión sobre la superficie terrestre, ha encontrado una
infinidad de espacios físicos para establecerse. Por dondequiera, las personas se han enfrentado a condiciones topográficas, climáticas, edáficas, pedológicas y biológicas muy diferentes. La presencia de la humanidad sobre la Tierra y su acción de transformación
han llevado a considerar que no existen más medios naturales, excepto en el interior de los desiertos, las altas montañas y las regiones polares; incluso si estos medios presentan un carácter natural, ellos han padecido la influencia humana por medio de la desaparición o introducción de especies animales o vegetales, la lluvia ácida o la deforestación.