Resumen

La tecnología de la información al servicio de la Archivística debe ser observada a la luz de las posibilidades ofrecidas por una serie de herramientas tecnológicas para agilizar muchos procesos que se dan en el contexto de los archivos. Pero también es necesario considerar a estas tecnologías dentro del marco de la sociedad de la información, donde la irrupción de nuevos productos informáticos deben conducirnos a meditar acerca de su potencial para el quehacer de los archivos, aunque sin perder de vista su carácter utilitario. El mayor impacto que las tecnologías de la información ejercen sobre el campo de los archivos se relaciona con las posibilidades que brindan las redes de comunicación para accesar e
intercambiar información, con lo cual tanto el usuario interno como el externo resultan beneficiados; en igual proporción se
incrementan las posibilidades de la difusión de información a un público más amplio, lo que incide en un mayor dinamismo
de los archivos. La industria de las computadoras, la industria de las telecomunicaciones y la de la comunicación se han integrado; de esta alianza estratégica, los archivos en particular y la Archivística en general, deben extraer el mayor provecho de estas y
ponerlas al servicio de múltiples procesos, aunque sin perder de vista su carácter instrumental. Asimismo, no debe olvidarse que la tecnología ha dado origen a nuevos soportes, muchos de los cuales han venido a sustituir a los soportes tradicionales con lo que se abren nuevos retos para los archivistas. Por lo tanto, no solo debemos apreciar la tecnología informática al servicio de la Archivística, en términos del mejoramiento de muchos procesos, especialmente de la descripción, sino que también debemos prestar atención a la producción de un número cada vez mayor de documentos de soporte informático, en los que la tecnología se torna una herramienta imprescindible para tener acceso a la información que estos contienen.