Resumen

La América Latina vive hoy, día con día, el asentamiento vertiginoso de una propuesta económico-comercial que cuenta con el apoyo irrestricto de los grupos de poder de las naciones. Con disposición, estos grupos promueven y facilitan —incluso constitucionalmente— modificaciones de las formas comerciales (en Costa Rica, Tratados de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana —CAFTA— y las leyes de implementación) que llevan a diversas transformaciones que van desde: a) variaciones complementarias de apoyo a las inversiones para el favorecimiento de una mayor acumulación económica, de grandes proyectos comerciales extranjeros y nacionales; b) aplicación de la flexibilidad laboral con cambios que permiten rebajar los costos de la mano de obra, para aumentar las ganancias; hasta c) modificaciones en las tradiciones, cultura, política de los países y d) distorsiones de la percepción del mundo y de la propia integración a ese mundo, de manera individual y colectiva.

Costa Rica no es la excepción, políticamente quiénes dirigen los destinos del país, en asocio con el poder económico, aprueban regulaciones para la sociedad, que los favorece y los coloca cada vez más en una situación de cúpula poderosa. Es esa cúpula privilegiada la que disfruta y gobierna con el libre mercado.

Las prácticas del gobierno de Arias no son omisas al compromiso de otras cúpulas puesto que —mediante mecanismos de poder simbólicos de las clases altas, representadas en el ejecutivo y en el legislativo— inducen reformas de nuestro órgano jurídico constitucional que legitiman las regulaciones de la globalización del comercio.

Las alternativas del mercado están marcadas por formas de sobrevivencia disímiles. De un lado quiénes tienen las fuentes de trabajo el proyecto neoliberal propicia mayores ingresos dando facilidades a la inversión, y, con ese mismo sentido, promueve la pérdida paulatina de los derechos laborales, mediante la aplicación de la llamada flexibilización laboral. Y, quienes se encuentran en el otro extremo social desfavorecido, esas mayorías no solo las desempleadas, sino las que reciben un bajo ingreso, cuentan con pocas posibilidades reales, precisamente porque su entorno socio-cultural, su mundo los sujeta a limitaciones educativas-económicas.

Como única alternativa de ese grueso de la población, para la satisfacción de sus necesidades de sobrevivencia, está la inserción en el mercado de trabajo en las condiciones laborales antes señaladas. Algunas posibilidades autogestionarias han sido absorbidas por la nueva dinámica del mercado. Y, entre estas, no se pueden descartar las de carácter vivencial, relacionadas con la percepción emocional de su propio mundo y el mundo envolvente del proyecto neoliberal. Surgen así alternativas tremendamente autodestructivas o destructivas, estas van desde el uso o venta de drogas hasta la delincuencia.

Al respecto, hay que señalar que el gobierno no ve, ni escucha esas mayorías, de ahí que no hay políticas sociales, educativas y de creación de fuentes de trabajo visibles como respuesta. Pero sí se percibe una alianza con los medios de comunicación, especialmente los televisivos, con el propósito de difundir con gran despliegue noticioso, los sucesos relacionados con la delincuencia. El propósito pareciera que tiene una finalidad, mostrar esos hechos con suficiente espacio y tiempo, de esa manera, justifica ante la opinión pública, el aumento de la policía y de la compra de armas dentro del influjo de la economía globalizada.

Estamos frente a la percepción del mundo desde realidades opuestas y son registradas por las estadísticas en Costa Rica. Señalan un sensible aumento en las desigualdades socioeconómicas. Una visión, la del acaudalado del extremo alto se le aumentan considerablemente los ingresos, y la otra, de quiénes se encuentran al otro extremo: el bajo, enfrentan ingresos insuficientes para llenar sus necesidades básicas de existencia.

Nuestra finalidad es dar a conocer la profundización de las desigualdades sociales en Costa Rica con la vigencia de la economía de mercado entre los grupos vulnerables, sean del propio país, o los que son producto de la inmigración especialmente desde Nicaragua. Existen estudios recientes y puntuales que señalan los efectos sociales de la internacionalización del mercado. Este número doble 117-118 de la Revista de Ciencias Sociales con el tema central, “Costa Rica: La desigualdad social de hoy”, evidencia el camino que están recorriendo desvalidas comunidades y grupos sociales en la sociedad, con las transformaciones que provoca.

Como una consecuencia más, el vecino país Nicaragua, se ha convertido en expulsor de la población campesina. Estos movimientos de población en gran escala son el reflejo de la realidad económica-laboral real de ese país. Esa situación induce a la búsqueda de alternativas. Muchos escogen la emigración hacia Costa Rica, pero también a otros países. Es una decisión dramática, representa el abandono de sus hijos, su compañera o compañero para lanzarse a una aventura desconocida —hacia un país que ha cargado de mitos erróneos la presencia de los nicaragüenses—. Y esa decisión solo la toman con el propósito de garantizarse la sobrevivencia.

Esas realidades están estudiándose por parte de nuestros científicos. La Revista de Ciencias Sociales recoge y ofrece algunos aportes con este tema.

Eugenia Molina concentra su estudio en la zona de la provincia de Limón (Cahuita y Pacuare). Señala cómo las transformaciones de la economía globalizada produce cambios en el tipo de empleo: de empresas bananeras a las de turismo, sin embargo, el ingreso no mejora, se ha deteriorado.
Carmen Caamaño explica la inserción de los jóvenes de la comunidad negra de la provincia de Limón en el sistema capitalista actual, sin oportunidades de estudio para mejorar su calidad de vida.
David Delgado analiza teóricamente la asimilación de los inmigrantes en los países receptores.
Laura Paniagua señala la estigmatización hacia los nicaragüenses de parte de los costarricenses. Contrario a lo que se dice de desplazamiento laboral a los nativos, demuestra que son los empleadores quienes prefieren los inmigrantes, porque son mano de obra barata.
Sebastián Huhn, Anika Oettler y Peter Peetz hacen un estudio del papel que juega la comunicación mediática en el tema de la inseguridad ciudadana en América Central.

Este número presenta otras secciones, una, sobre INTEGRACIÓN Y ECONOMÍA EN SURAMÉRICA, con dos artículos: el primero, de Roberto Miranda, analiza las decisiones políticas y las acciones diplomáticas para crear la integración sudamericana. El segundo, de Sergio Berumen y Milton Silva Guterres, hacen un análisis al comportamiento de la economía brasileña en el proceso de globalización.

La otra: ENTRE LA NIÑEZ Y LA JUVENTUD con dos artículos: Viriam Leiva, presenta los resultados de una investigación descriptiva sobre la agresividad en niños y niñas de Kinder y primer ciclo.
Vanessa Smith y Rolando Pérez, analizan empíricamente los estereotipos de paternalismo, desprecio, envidia y admiración entre un grupo de jóvenes universitarios.

La Revista presenta en la sección de ARTÍCULOS colaboraciones con temas diferentes: Roy Alfaro analiza las diferencias de los estudios literarios según están escritos desde una lógica dialéctica o formal.
Arnaldo Moya presenta un avance sobre la investigación de la historia de la arquitectura y de la nación mexicana bajo el régimen de Porfirio Díaz.
Marta Gil-Lacruz y Ana Isabel Gil-Lacruz elaboran un diagnóstico de la percepción de la salud tanto de los hombres como de las mujeres en el barrio de Casablanca, Zaragoza.
Martin Rearte estudia el cambio de la concepción de ciencias natural y social desde la perspectiva del Derecho.
Finalmente Kathia García justifica la pertinencia del proyecto de TCU como una posible opción de mejoramiento de la calidad de vida de la población.

Como es usual en la Revista, este número presenta resultados de estudios con temas de actualidad que nos esclarecen el acontecer nacional y fuera de nuestras fronteras.

Ciudad Universitaria Rodrigo Facio
Setiembre-diciembre del 2008
M.Sc. Cecilia Arguedas M.
Editora