Resumen

Los últimos 15 años han implicado la necesidad de ejecutar grandes cambios en la política económica de Brasil. Como medida para revertir la trayectoria de una creciente inflación y el lento crecimiento económico que prevaleció a lo largo de la década de los ochenta, en los noventa los gobiernos sucesivos adoptaron una política fundada en el ajuste fiscal, las privatizaciones, la desregulación y, en particular, la liberalización comercial. No obstante, los resultados globales logrados por Brasil en los últimos quince años son ambivalentes. Por un lado, el país logró ser internacionalmente más competitivo y, particularmente, ser considerado como una potencia emergente. Pero, por otra parte, los datos aquí mostrados evidencian que el crecimiento económico registrado no impactó lo suficientemente en el desarrollo económico que con urgencia necesitaba este país.