Resumen

El presente artículo pretende analizar de manera general, los cimientos del fenómeno de la violencia social y estructural, en aras de desmitificar cualquier posible relación causal entre pobreza y delincuencia, y procurar su reconocimiento como manifestaciones de un mismo proceso de vulnerabilidad, que aleja cada vez más al ser humano del ejercicio pleno de sus derechos y oportunidades. Producto del recorrido efectuado, se concluye que la idea distorsionada de que las y los delincuentes son personas pobres, invisibiliza la vulnerabilidad social de grupos humanos específicos y lleva a obviar la ocurrencia de determinados delitos. Negando de esta manera, las causas reales de la conducta criminal, las cuales se ubican en el sistema socio económico actual que incrementa las brechas sociales y que carece de fundamentos basados en la expansión de las capacidades y libertades reales de la ciudadanía (Sen, 1985).