Resumen

Este trabajo analiza diferentes perspectivas académicas y políticas que reconocen en Chile una “identidad” fuertemente signada por los logros comerciales internacionales. Su apertura al mundo, factores institucionales y políticos que aseguraron gobernabilidad y continuidad en el diseño de su inserción internacional, lo han diferenciado del “vecindario”, es decir, la región a la que suele percibirse como inestable. Esa clara adscripción al paradigma comercialista, sin embargo, no significa que hayan perdido relevancia en su Política Exterior las cuestiones territoriales, por lo cual la identidad chilena se construye entre uno y otro modelo.