Resumen

El presente artículo trabaja desde el supuesto de que el desarrollo tecnológico que ha alcanzado la sociedad actual le permite extender la tendencia panóptica -inicialmente arquitectónica y posteriormente fotográfica- a dos de sus géneros televisivos: la cámara escondida y sobre todo el reality show (con Gran Hermano como paradigma). A partir de aquí se plantea entonces que la vigilancia que subyace a esta articulación visual termina extrapolándose a la estructura espectacular.