Resumen

Este artículo aborda el uso del cine como instrumento de difusión de ideas en un contexto específico, en este caso sobre su papel dentro de las transiciones a la democracia para poder presentar a la ciudadanía una reinterpretación histórica y así ir a contracorriente de la historia oficial de los régimenes autoritarios. Para ello se analiza concretamente el carácter político de las obras de diversos cineastas en España y México, en plena época de transformación político-institucional. Factores como la desmitificación de algunos eventos históricos, la presencia en la pantalla de actores políticos tradicionalmente ignorados y la crítica a ciertos valores propios del autoritarismo sirven de ejemplo de la capacidad del séptimo arte como espacio de acción política.