Resumen

Las recurrentes apelaciones a la función patriótica de las escuelas argentinas establecieron los parámetros que contextualizaron la circulación de la cultura gaucha en las aulas a partir de la década del treinta. En este ensayo, la atención se focaliza en la utilización del Martín Fierro y las adaptaciones operadas sobre las características del personaje original para que resultara “maestro legítimo” de los niños escolares. También se abordan las actividades propuestas a partir de la literatura gauchesca en pos de ejercitar distintos contenidos. Desde las políticas educativas, la figura del gaucho resultaba un recurso fundamental para promover una serie de valores estudiantiles. Ese posicionamiento implicó determinadas reconfiguraciones al gaucho para que el otrora considerado matrero y bandolero sea reconocido ahora como docente moralizador y ejemplo de patriotismo.