Resumen

El presente artículo se ubica en un momento intermedio de implementación de un proyecto interdisciplinario en una escuela de educación secundaria de una ciudad de la Patagonia Argentina, cuando las personas protagonistas, por razones diversas, se replantean la continuidad de las acciones y/o la modalidad de estas. Se analiza la movilidad que este tipo de trabajo genera en docentes, personal directivo y estudiantes, desde lugares que les provocan inseguridad hacia otros relativamente cómodos o estables para ellos, dentro de sus zonas de confort. La perspectiva teórica sustenta la integración no solo de disciplinas, sino también de saberes, tiempos, comunidades y personas. Se reconocen elementos de la vida escolar a tener en cuenta para promover cierta sustentabilidad de este tipo de proyectos, relativos a la visibilidad de las fases de ejecución, la modalidad de enseñanza y el criterio de evaluación. También emerge una necesaria reconstrucción de la referencia epistemológica del grupo protagonista involucrado.

Palabras clave: educación secundaria, interdisciplinariedad, proyectos educativos, zona de confort