Resumen

La implicación del profesorado de primaria y de secundaria[1]1 como investigadores de su práctica docente, considerada objeto de discusión a lo largo de varias décadas, constituye una práctica cada vez más importante en el mundo actual. Los resultados de la investigación sobre el conocimiento y el desarrollo profesional del profesorado apuntan a la importancia de la construcción de nuevos conocimientos, en respuesta a los diferentes desafíos y necesidades impuestos por la complejidad de los contextos educativos. Existe un amplio consenso por parte de los que defienden la implicación del profesorado como investigadores como una estrategia de toma de decisiones basada en la evidencia, la evaluación e innovación de las prácticas. Sin embargo, parece que existe menos consenso en relación con el concepto del papel de docente-investigador/a, así como en los contextos y formas de participación del profesorado como investigador. En este artículo, tenemos como objetivo reflexionar sobre el papel y las perspectivas actuales del profesorado-investigador en cuanto reconstructor de la profesionalidad docente, teniendo como base un marco conceptual formado por lo que designamos los pilares de la arquitectura educativa en el mundo actual. Esta reflexión nos permite concluir que la adopción por parte del profesorado de una actitud investigadora sobre la práctica, debe ser fundamentalmente un proceso sistemático de reflexión y crítica sobre la eficacia de su trabajo, no teniendo necesariamente que obedecer a la rigidez de los criterios tradicionales de la investigación académica.


[1] Este artículo está orientado en el profesorado de primaria y de secundaria, y no incluye al profesorado de educación superior. A lo largo del artículo se usa el término profesorado para referirse a docentes de primaria y secundaria.


 

Palabras clave: Profesorado de primaria, Profesorado de secundaria, Profesorado investigador, Profesionalidad docente, Desarrollo profesional