Resumen

La conciencia planetaria nos lleva a entender que la biodiversidad es indispensable para mantener  la  vida  en  el  universo.    Así  mismo,    la  diversidad  étnica,  social,  política,  económica  y cultural es esencial para un desarrollo pleno del mundo en su conjunto.  No obstante, el  saber se ha acumulado y  apilado y no dispone de un principio de selección  y de organización  que le otorgue sentido al estudio de esta diversidad. Por tal razón, se busca desarrollar métodos que permitan que cada  alumno  encuentre la mejor  forma  de llegar  al conocimiento  y  construir el saber,  sin  imponer una  forma  única  o  privilegiar  un  tipo  de  inteligencia  sobre  otra.  Es  evidente  que  en  la  época posmoderna, donde se elogia el presente,  las diferencias, la pluralidad y el placer de lo cotidiano, no    se  concuerda  con  la  rigidez  encasillada  en  disciplinas  o  saberes  especializados.   La emancipación de la enseñanza tiene que ver con la apertura de los aprendizajes a todas las edades y en todos los sectores de la vida. A un educador,  no le interesa  que el alumno sepa muchas cosas, sino  cómo    se  relacionan  cada  una  entre  sí  y  con  otras  categorías  más  lejanas.    Ahora  más  que nunca, insertar en los centros educativos una pedagogía de los valores es  educar al alumno para que se oriente hacia el valor real de las cosas y de  la vida y se respete la dignidad de todos.   Trabajar por una cultura de paz supone eliminar la violencia en las palabras,  en el trato,  en el intercambio con iguales, en los comportamientos y en la resolución de los conflictos.
Palabras clave: educación en valores, educación para la paz, educación en la era planetaria, enfoque sistémico, teoría de la complejidad.