Resumen

En febrero 12 de 2009, el mundo celebró el 200avo cumpleaños de Charles Darwin. Sus contribuciones al estudio de la evolución y los orígenes del hombre son bien conocidos, pero su investigación botánica no ha sido apreciada en su justa medida. Darwin publicó nueve libros diferentes que se enfocaron sobre plantas domesticadas, plantas insectívoras plantas trepadoras, y otros temas botánicos, pero el más notable es su estudio sobre las orquídeas, ya que fue el primer libro publicado después del Origen de las Especies (1859). El libro de Darwin, Sobre las estrategias por las cuales las orquídeas británicas y las introducidas son fertilizadas por insectos (Darwin, 1862), fue una visión a la sistemática de las orquídeas de zonas templadas y tropicales y de sus polinizadores. Los nueve capítulos tratan especies de Orchideae, Arethuseae, Neottieae, Vanilleae, Malaxideae, Epidendreae, Vandeae, Cymbidieae (especialmente Catasetum) y Cypripedioideae. Las flores de las orquídeas fueron descritas y estudiadas por Darwin con gran detalle, cuidadosos registros del comportamiento de los polinizadores fueron mantenidos, y una gran dosis de especulación fue agregada. Nuestra comprensión de la filogenia, polinización, fisiología, y toda la historia natural de estos grupos han avanzado tremendamente en los últimos 150 años. Pocas personas han notado que “el libro de las orquídeas”, se subtitula... “y sobre el Buen Efecto del Entrecruzamiento”. Fenómeno que fue de gran interés para Darwin y las orquídeas brindaron ejemplos concretos para substanciar su teoría. Aún en nuestros tiempos, el libro de “Orquídeas” de Darwin, continúa inspirando a los biólogos evolucionistas y ejemplifica el poder de la selección natural.